INTRODUCCIÓN
El metabolismo
El metabolismo es un conjunto de reacciones
químicas que tienen lugar en las células del cuerpo. El metabolismo transforma
la energía que contienen los alimentos que ingerimos en el combustible que
necesitamos para todo lo que hacemos, desde movernos hasta pensar o crecer.
Proteínas específicas del cuerpo controlan las reacciones químicas del
metabolismo, y todas esas reacciones químicas están coordinadas con otras
funciones corporales. De hecho, en nuestros cuerpos tienen lugar miles de
reacciones metabólicas simultáneamente, todas ellas reguladas por el organismo,
que hacen posible que nuestras células estén sanas y funcionen correctamente.
Después de ingerir un alimento, unas moléculas
presentes en el sistema digestivo denominadas enzimas descomponen las proteínas
en aminoácidos, las grasas en ácidos grasos y los hidratos de carbono en
azúcares simples (como la glucosa). Aparte del azúcar, el cuerpo puede utilizar
tanto los aminoácidos como los ácidos grasos como fuentes de energía cuando los
necesita. Estos compuestos son absorbidos por la sangre, que es la encargada de
transportarlos a las células. Una vez en el interior de las células,
intervienen otras enzimas para acelerar o regular las reacciones químicas
necesarias para "metabolizar" estos compuestos. Durante este proceso,
la energía procedente de los compuestos se puede liberar para que la utilice el
cuerpo o bien almacenar en los tejidos corporales, sobre todo en el hígado, los
músculos y la grasa corporal.
El metabolismo tiene principalmente dos
finalidades:
·Obtener energía química utilizable por la célula,
que se almacena en forma de ATP (adenosín trifosfato). Esta energía se obtiene
por degradación de los nutrientes que se toman directamente del exterior o bien
por degradación de otros compuestos que se han fabricado con esos nutrientes y
que se almacenan como reserva.
·Fabricar sus propios compuestos a partir de los
nutrientes, que serán utilizados para crear sus estructuras o para
almacenarlos como reserva.
Al producirse en las células de un organismo, se
dice que existe un metabolismo celular permanente en todos los seres vivos, y
que en ellos se produce una continua reacción química.
Estas reacciones químicas metabólicas (repetimos,
ambas reacciones suceden en las células) pueden ser de dos tipos: catabolismo y
anabolismo.
El catabolismo es la fase degradativa
del metabolismo, en la cual moléculas nutritivas complejas y relativamente
grandes (glúcidos, lípidos y proteínas) que provienen o bien del entorno o bien
de sus propios depósitos de reserva, se degradan para producir moléculas más sencillas.
El anabolismo constituye la fase constructiva o biosintética del metabolismo,
en la cual tiene lugar la biosíntesis enzimática de los componentes moleculares
de las células tales como los ácidos nucleicos, las proteínas, los
polisacáridos y los lípidos a partir de sus precursores sencillos.
Las enzimas son proteínas globulares responsables
de la mayor parte de la actividad
química de los organismos vivos. Son extremadamente
eficientes y se pueden utilizar una y otra vez repetidamente. Una enzima puede
catalizar miles de reacciones en cada segundo.
Se clasifican de la siguiente manera:
·
Hidrolasas:Catalizan reacciones de hidrólisis.
Rompen las biomoléculas con moléculas de agua. A este tipo pertenecen las
enzimas digestivas.
·
Isomerasas: Catalizan las reacciones en las cuales
un isómero se transforma en otro.
·
Ligasas: Catalizan la unión de moléculas.
·
Liasas: Catalizan las reacciones de adición de
enlaces o eliminación, para producir dobles enlaces.
·
Oxidorreductasas:Facilitan la transferencia de
electrones de una molécula a otra. La catalasa es una enzima que
pertenece a esta categoría.
·
Transferasas:Catalizan la transferencia de un grupo
de una sustancia a otra.
Una de las enzimas más importantes para nuestra
salud es la catalasa que se encuentra en casi todos los organismos vivos en el
planeta, que están expuestos al oxígeno. La catalasa crea una reacción rápida
en contra de los radicales libres del peróxido de hidrógeno, puede cambiar 40
millones de moléculas de peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno en sólo un
segundo. De hecho la enzima catalasa sirve para proteger nuestras células,
contrarrestando y equilibrando la producción continua de peróxido de hidrógeno.
Las enzimas digestivas son proteínas que actúan en
la degradación de dichos alimentos, en el hígado se localizan los jugos
gástricos y enzimas como la catalasa.
Muchos organismos
pueden descomponer el peróxido de hidrógeno (H2O2) por la
acción de las enzimas.
Las enzimas actúan
como catalizadores, que son sustancias que aceleran las reacciones
químicas sin ser destruidas o alteradas durante el proceso. Las enzimas son
extremadamente eficientes y se pueden utilizar una y otra vez repetidamente.
Una enzima puede catalizar miles de reacciones en cada segundo.
El H2O2
es tóxico para la mayoría de los organismos vivos. Muchos organismos son
capaces de destruir el H2O2 mediante la acción de
enzimas antes de que pueda realizar mucho daño. La catalasa es una enzima de
óxido reducción que cataliza la descomposición del peróxido en agua y oxígeno.
2H2O2
+ enzima --------> O2 + 2H2O
La rapidez de una reacción puede estudiarse de muy
diversas formas como:
Midiendo la presión de los productos que aparecen
(en este caso, O2).
Midiendo la
velocidad de desaparición del sustrato (en este caso, H2O2).
Midiendo la
velocidad de aparición del producto (en este caso, O2 que se
desprende como gas).
El consumo de
bebidas alcohólicas
A diferencia de
otras drogas, el alcohol es socialmente aceptado, aunque no por eso deja de ser
dañino. Su consumo excesivo genera una enfermedad que acarrea un enorme costo
que va más allá de un problema médico.
El alcoholismo es un
fenómeno tan frecuente en nuestra cultura: bodas, cumpleaños, bautizos,
aniversarios, graduaciones, bienvenidas, despedidas y demás, involucran una o
muchas botellas "amenizando" la ocasión.
Datos de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) muestran que en el mundo se beben, en total,
alrededor de 6.1 litros por persona; promedio que superamos en México, con 8.4
litros per cápita. El alcohol es nuestra cuarta causa de mortalidad (8.4 % de
los decesos) y la segunda en jovenes de 15 y 29 años.
La relación entre la
cantidad que se bebe y las cifras de muertes y personas enfermas por el consumo
de alcohol no es directa; cuenta más qué tanto se consume de una sola vez que
el total de lo que se beba en un año. Existen estudios que muestran que son más
perjudiciales las borracheras, aunque sean en pocas ocasiones, que beber con
cierta frecuencia sin excederse. El problema en México es justamente que muchos
de los consumidores, cuando beben, lo hacen hasta embriagarse.
Las personas que
consumen alcohol con moderación son menos propensas a caer en problemas de
abuso de alcohol.
Para prevenir
riesgos, es importante mantener tanto el limite semanal como el de un solo día.
Sin embargo, para evitar consecuencias y disminuir los efectos, es importante
beber despacio y comer antes o mientras bebes, y evitarlo por completo en los
siguientes casos:
- Cuando vas a
conducir.
-Si estás tomando
algún medicamento que lo tenga contraindicado.
- Si padeces alguna
enfermedad que pueda agravarse.
- SI estas
embarazada.